Errores humanos, caída de los sistemas, ataques de ransomware… Hay varios motivos por los cuales se pueden perder registros. Más allá de la razón que dé origen a este fenómeno, las organizaciones necesitan contar con una solución que ofrezca una recuperación rápida y fiable de los datos. La protección continua de datos es el enfoque más adecuado.

A diferencia de lo que sucede con las soluciones de recuperación de datos tradicionales, esta metodología es ideal para operaciones de recovery de gran envergadura.

A qué llamamos protección continua de datos

Hoy en día, las compañías dependen más que nunca de los datos. Cualquier pérdida de información o tiempo de inactividad —por mínimo que sea—, puede acarrear consecuencias devastadoras.

La pérdida de datos puede acontecer en cualquier momento por diversos motivos y no hay manera de evitarla. Lo que sí puede hacerse es desplegar soluciones que permitan restaurar los registros críticos lo antes posible.

Ahora bien, cuando se trata de recuperar grandes volúmenes de datos o datos críticos, los modelos de recuperación tradicionales fallan porque resultan poco fiables y demasiado lentos.

Cuando la restauración conlleva horas o incluso días, las pérdidas económicas aumentan, poniendo en jaque la rentabilidad y la continuidad del negocio.

De acuerdo con un informe Uptime Institute que indaga sobre las interrupciones operativas, el 60% de las fallas generan pérdidas mínimas de USD 100.000 y el 15% de ellas, llegan a costar más de USD 1 millón.

Otro punto débil de las soluciones tradicionales tiene que ver con la posibilidad de no recuperar los datos. Según una encuesta de IDC, el 60% de las compañías que activó procedimientos ante desastres no pudo volver a obtener sus registros.

Fallas en el sistema de backup, datos cifrados por el ransomware, pérdida de registros acontecida por el tiempo transcurrido entre copias de seguridad y errores humanos son las principales causas que hacen que la información no pueda ser recuperada.

Esto deriva en la necesidad de contar con un sistema automatizado, continuo y aislado, dando origen a lo que se conoce como continuous data protection (CDP) o protección continua de datos.

Se trata de un sistema de copia de seguridad que captura y hace un seguimiento continuo de los cambios en los datos a medida que estos se producen, guardando automáticamente cada versión de los datos creados, estén alojados en el servidor, en entornos on-premise o en la nube.

Este enfoque minimiza el impacto de los desastres, ya que permite recuperar rápidamente el estado de todas las aplicaciones hasta un punto temporal anterior, definido por la organización. Cuando se necesitan recuperar registros de un momento determinado, el software de CDP revierte los cambios hasta ese instante.

La protección continua de datos es especialmente valiosa para aquellas organizaciones que cuentan con grandes volúmenes de datos, manejan información que cambia a menudo, o bien para las empresas en las cuales la pérdida de registros o los tiempos de inactividad prolongados pueden significar una catástrofe.

Cómo funciona la CDP

Como podemos ver, esta solución hace que una pérdida de datos pase de ser un inconveniente que se extiende en el tiempo y representa pérdidas económicas y mala reputación, a un leve contratiempo operativo. Pero, ¿cómo funciona? En un proceso dividido en 7 etapas.

Primera fase

Se crea una copia inicial completa de todos los datos, ya sea que se encuentren en entornos locales o en la nube. Esta sincronización inicial de tus aplicaciones o servidores es conocida como “réplica”.

Segunda fase

El CDP comienza a supervisar el origen de todos los datos protegidos con el objetivo de identificar detectar cualquier cambio.

Crea una suerte de diario en el cual registra cada inclusión, eliminación y cambio realizado en los datos. Todas las modificaciones se marcan con la hora en la cual son realizadas. Esta marcación se replica en todos los servidores virtuales, incluso si se encuentran en diferentes infraestructuras.

Tercera fase

Los cambios reflejados en el diario pueden aplicarse a varias réplicas en simultáneo, ya sea de forma local o remota.

De esta forma, la organización tiene acceso a numerosas copias idénticas en distintas ubicaciones, aumentando así la capacidad de recuperación.

Cuarta fase

Ante un incidente que genera pérdida o corrupción de registros, se activa el modo recuperación del sistema de protección continua de datos.

Quinta fase

A continuación, los administradores establecen el punto granular en el tiempo que refleja el último buen estado conocido de los datos de la empresa en cuestión.

Este punto de recuperación se usa para restaurar los servidores de producción y los entornos cloud.

Sexta fase

Luego, se recrean todas las modificaciones hechas entre el momento de la última réplica y el momento anterior a que se produjera el incidente.

Esto se ejecuta recorriendo el diario entrada a entrada y restaurando la aplicación como un todo cohesionado.

Séptima fase

Una vez verificados los datos restaurados, la CDP vuelve a su modo normal, manteniéndose siempre en funcionamiento. A su vez, se vuelven a iniciar las nuevas entradas en el diario.

Tus datos, siempre protegidos con HPE

La pérdida de información y las interrupciones pueden hacer tambalear la continuidad operativa de cualquier organización. Contar herramientas de protección de datos eficientes y modernas es clave para proteger los registros y aplicaciones frente al avance de las amenazas externas, así como para garantizar su disponibilidad.

Las soluciones de protección de datos de HPE simplifican las operaciones, brindando la agilidad y rapidez características de la experiencia cloud.

Al mismo tiempo, permiten cumplir los acuerdos a nivel de servicio y neutralizar las amenazas, ayudando a las empresas a realizar copias de seguridad y recuperar datos rápidamente, así como a maximizar el valor de sus datos, reduciendo los costos.

Gracias a la tecnología líder de Hewlett Packard Enterprise, basada en diarios, es posible retroceder en cuestión de minutos al estado de los datos que estaba vigente segundos antes de una interrupción.

Preocuparse por la pérdida de información ni por las copias de seguridad fallidas es cosa del pasado. La protección continua de datos es la clave para rescatar a las organizaciones de los accidentes y ataques que amenazan los registros y la continuidad operativa. Esperamos tu mensaje para aplicarla en tu negocio.